Etiquetas

, , , , , , , , ,

En los funerales de Mandela hemos visto como representantes de España al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, y al príncipe Felipe. Alemania ha enviado a su presidente, Joachim Gauck, mientras que la canciller Angela Merkel se ha quedado en Berlín.

La pregunta es. ¿Hacía falta que fueran Rajoy y Felipe? No. En España, el líder del ejecutivo que no es jefe del estado. Las labores de representación las puede delegar para que no detengan sus funciones. El trabajo de asistir a un funeral como el de Mandela corresponde a la familia real. Esa es su función. Ambos pueden asistir juntos a eventos como cumbres iberoamericanas en las que hace falta labor representativa y negociación política. Pero estamos hablando de un funeral, no de una reunión política.

Mariano Rajoy no debería haber ido a Sudáfrica, por muy buenos recuerdos que le traiga el estadio de fútbol donde España ganó el mundial. El trabajo del principe Felipe es asistir a este tipo de actos. De hecho, la presencia de Rajoy no hace sino debilitar la figura de la familiar real, pues refuerza la imagen de inutilidad de la misma.

Rajoy se tendría que haber quedado en casa, trabajando como Merkel. Preocupándose de que la Canciller sepa a donde vamos.

Anuncios