En teoría, la política debería tener como uno de sus objetivo solucionar y evitar problemas a los ciudadanos. En estas semanas hemos visto dos situaciones de bastante tensión, a nivel nacional y a internacional. En España, la huelga de controladores. Y en la lejana Asia, la escalada de tensión entre las dos Coreas. Aunque son dos asuntos totalmente distintos, voy a usarlos para ilustrar una idea. Como un gobierno puede, por su falta de cabeza, acabar creando una situación de conflicto que se podría haber evitado. Y es que, él que juega con fuego, se acaba quemando.

España y los controladores

Empecemos por España. Todos sabemos más o menos la situación. Los controladores iniciaron una huelga encubierta tras la aprobación de un decreto que cambiaba la legislación laboral aplicable al gremio de manera unilateral. Básicamente se trataba de, entre otras cosas, fijar el número de horas a trabajar por parte de los controladores (eliminando de dicho cómputo horas como las destinadas a formación ) Esto había que hacerlo con carácter urgente, debido a que, con el convenio en vigor, los controladores ya habrían cumplido a estas alturas todas sus horas laborales.

Avión despegando

Avión despegando

¿Resultado? Él por todos conocidos. A los controladores no les hizo nada de gracia el cambio de convenio por decreto ley, en vez de por negociación colectiva, e iniciaron una huelga encubierta, saltándose los trámites al efecto y paralizando el tráfico aéreo en uno de los fines de semana más críticos del año. Con la mayoría de la ciudadanía en su contra, el gobierno decreta el estado de alarma y hace que los militares se hagan cargo de la situación.

Los misiles norcoreanos

Veamos ahora lo de Corea. Básicamente el problema ha consistido en que el ejército del amado líder disparó unos 50 proyectiles contra una isla surcoreana, con las consiguientes bajas, civiles y militares. Muertos incluidos. La escalada de tensión fue bastante rápida, con Corea del Sur amenazando con represalias a Pyongyang y Corea del Norte acusando a Seúl de haber iniciado el ataque.

Finalmente Corea del Sur reconoció que previamente al ataque habían estado realizando maniobras militares en la isla de Yeonpyeong. A continuación, os pongo un mapa con la localización de dicha isla:

Localización de la isla de Yeonpyeong

Localización de la isla de Yeonpyeong

Como podéis ver, más cerca de la parte peninsular controlada por Corea del Norte, que de la parte controlada por Corea del Sur. Muy, muy, cerca de los vecinos del norte. Demasiado.

Quien juega con fuego…

¿A donde quiero ir a parar con todo esto? Bien, es cierto que tanto la actuación de los controladores, realizando una huelga encubierta y sin pre aviso en una fecha crítica; como la actuación de Corea del Norte, lanzando misiles contra sus vecinos fue errónea, censurable y criticable (Aclarar otra vez que, obviamente, no estoy comparando las acciones de los controladores con las del ejército norcoreano. Estoy hablando de ideas de base)

Pero, ¿y la actuación de los gobiernos surcoreano y español? Ambos cometieron varios errores. Estamos hablando de una situación de tensión permanente. Por un lado los controladores llevan más de un año en conflicto con el gobierno por la negociación del convenio. Y por otro lado las dos Coreas se llevan a matar (y además el gobierno de Kim Jon Il no es que sea el más razonable del mundo, precisamente)

Estamos hablando de situaciones calientes de antemano. Y en ese contexto, al gobierno español no se le ocurre una cosa que romper totalmente cualquier negociación con los controladores mediante un decreto justo el día de inicio de uno de los puentes con más movimiento de pasajeros. Y en un contexto aún peor al gobierno de Corea del Sur no se le ocurre otra cosa que realizar maniobras militares con pruebas balísticas a unos 17Km de la frontera con Corea del Norte.

Esto es jugar con fuego. El gobierno español debería haber previsto, o haberle importado, la posibilidad de un paro de los controladores en el momento de aprobarse el decreto. Podría haberlo aprobado una semana antes o una semana después, no en el fin de semana más conflictivo posible.

Igualmente el gobierno de Corea del Sur tiene todo el derecho del mundo a hacer pruebas balísticas. Pero ¿es necesario hacerlas en una de las zonas de su territorio más cercana a su belicoso vecino? ¿No tenían otro sitio donde ponerse a pegar tiros?

Y es quien juega con fuego, se quema. Si un gobierno con sus decisiones fuerza un conflicto, también tenemos que achacarle parte de responsabilidad. Con su falta de cabeza el gobierno español puso la gota que colmó el vaso del conflicto con los controladores y el gobierno de Seul provocó a sus vecinos hasta el punto de que realizaran un ataque preventivo.

Un grave error de juicio por parte de ambos. A no ser, claro está, que forzar un conflicto fuese lo que estaban buscando.

Información complementaria

La información: Cronología del conflicto con los controladores
Cadena Ser: Entrevista al portavoz de los controladores
La información: Los artículos del decreto que llevaron al conflicto con los controladores

El País: Corea del Norte ataca a Corea del Sur
Diario de Navarra: Corea del sur admite los ensayos balísticos
El Mundo: Corea del norte hunde un buque surcoreano
Google Maps: Localización de Yeonpyeong

La imagen del avión despegando es una fotografía de John Wardell. Licencia: CC By-Nc-Nd

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